• Sony no quiere perder dinero con el lanzamiento de PS4


    Su filosofía es muy diferente a la que se adoptó con el lanzamiento de PS3.


    Allá por 2007 Sony, con Ken Kutaragi al frente, tomó la arriesgada decisión de lanzar PlayStation 3 sabiendo que por cada unidad perderían entre 50 y 60 dólares. Obviamente, las pérdidas pasaron factura, y no ha sido hasta 2013 cuando por fin la compañía nipona ha podido anunciar beneficios.

    Esta vez ha sido Masaru Wato el encargado de comunicar que esta estrategia fue un error y no se repetirá bajo ningún concepto:

    "A diferencia de lo que ocurrió con PS3, no tenemos planeada una pérdida monetaria enorme con el lanzamiento de PS4. Cuando desarrollamos la PS3 tuvimos que invertir muchísimo en el desarrollo del chip Cell. El desarrolló nos obligó a adquirir instalaciones especializadas. Esta vez tenemos un equipo trabajando en el chip, pero ya tenemos esas instalaciones amortizadas y tecnología lista para incorporarla. Además la inversión en nuevas instalaciones y en determinadas tecnologías correrá a cargo de las compañías que nos apoyan. No tendremos que hacer ese gasto con nuestro dinero".

    Está más que claro y demostrado que Cell fue una opción demasiado arriesgada para Sony, tanto por costes económicos como de programación, y aunque al final lo han rentabilizado, han aprendido la lección y con PS4 las cosas serán más fáciles para todos.